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Herramientas de electricista: qué comprar según lo que vayas a hacer

El maletín de 108 piezas del bazar cuesta lo mismo que dos destornilladores decentes y contiene una sola herramienta útil. Ese es el resumen de casi todas las compras de herramienta eléctrica que se hacen por internet: mucho plástico, mucha llave allen que nunca vas a usar y ningún aislamiento certificado donde de verdad importa.

Este ranking está ordenado por lo que de verdad cambia el resultado de un trabajo, no por precio ni por popularidad. Al final de cada bloque encontrarás para quién es esa herramienta y, más importante, para quién no lo es. Distinguimos tres niveles: el apaño puntual (cambias un interruptor cada dos años), el aficionado serio (montas domótica, tocas el cuadro, cableas una reforma pequeña) y el profesional, que trabaja con esto a diario y para quien la herramienta es una inversión amortizable.

HerramientaPara qué es imprescindibleNivel mínimoRango orientativo
Juego destornilladores VDECualquier trabajo en mecanismos y cuadroApaño puntual25-50 €
Comprobador bipolarVerificar ausencia de tensiónApaño puntual30-70 €
Pelacables automáticoCablear varios puntos seguidosAficionado serio20-40 €
Pinza amperimétricaDiagnosticar consumos y fugasAficionado serio40-120 €
Crimpadora de punterasConexiones fiables en cuadroProfesional30-90 €

1. Juego de destornilladores VDE 1000 V

Es la primera compra y la que no admite ahorro. La marca VDE no significa «mango de goma»: significa que cada pieza ha sido ensayada individualmente a alta tensión y certificada para trabajar en instalaciones de hasta 1.000 V en corriente alterna. El aislamiento cubre toda la caña hasta a pocos milímetros de la punta, de modo que aunque toques dos bornes contiguos no cierras circuito.

Lo que buscas en el juego: puntas planas de 2,5, 3,5 y 5,5 mm (las tres medidas de bornes que te vas a encontrar en mecanismos y automáticos), Phillips PH1 y PH2, y a ser posible un buscapolos aparte que no forme parte del juego. Las puntas planas estrechas son las que más trabajan en las bornas de tornillo de los magnetotérmicos.

Para quién es: para todo el mundo, sin excepción. Incluso si solo vas a cambiar un enchufe una vez en la vida.

Para quién no: si de verdad vas a tocar la instalación una única vez, un juego de seis piezas de marca reconocida basta y sobra; no necesitas el maletín de veinte con puntas de precisión.

Destornilladores con certificación VDE 1000 V probados pieza a pieza, en juegos de 5-7 unidades con las medidas planas y Phillips que se usan en mecanismos y cuadro.

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2. Comprobador bipolar de tensión (y por qué el buscapolos no basta)

El buscapolos de neón —ese destornillador con una lamparita en el mango— funciona haciendo pasar una corriente ínfima a través de tu cuerpo hasta el suelo. De ahí sus dos fallos: se enciende por acoplamiento capacitivo junto a un cable de fase aunque el conductor que tocas esté muerto (falso positivo), y no se enciende si llevas suela aislante o estás sobre un suelo seco de madera aunque haya 230 V (falso negativo, el peligroso).

El comprobador bipolar mide entre dos puntas, sin depender de ti. Indica el valor por escalones de tensión —12, 24, 50, 120, 230, 400 V—, distingue continua de alterna, señala el sentido del campo giratorio en trifásica y suele incorporar aviso acústico y linterna. Los buenos llevan categoría de medida CAT III o CAT IV, que es lo que garantiza que aguantan los transitorios de una instalación real sin reventarte en la mano.

La rutina correcta con cualquier comprobador es la de tres pasos: pruébalo en un punto con tensión conocida, mide en el punto de trabajo, vuelve a probarlo en el punto conocido. Si no lo verificas antes y después, no sabes si estaba averiado.

Para quién es: obligatorio desde el primer trabajo. Es literalmente el instrumento que separa un trabajo seguro de una apuesta.

Para quién no: el buscapolos de neón sigue siendo válido como indicador rápido de «aquí hay algo», pero nunca como prueba de ausencia de tensión.

Comprobadores bipolares con categoría CAT III/CAT IV, indicación por escalones de tensión, prueba de polaridad y aviso acústico. La herramienta con la que se verifica de verdad la ausencia de tensión.

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3. Pelacables automático

Con una navaja se pela un cable. Con una navaja se pelan cuarenta cables y acabas mordiendo el cobre en la mitad de ellos, lo que reduce la sección efectiva y crea un punto caliente en el borne. El pelacables automático ajusta solo la mordida según el diámetro, corta el aislamiento y lo retira de un movimiento, y trabaja bien entre 0,5 y 6 mm², justo el rango completo de una vivienda.

Modelos con tope de longitud ajustable te dejan pelar veinte conductores exactamente iguales, lo cual se nota mucho cuando estás poblando un cuadro y quieres que todas las punteras entren a la misma profundidad. Los de tipo tijera (pelacables de precisión) son más lentos pero permiten trabajar en espacios angostos, dentro de una caja ya llena.

Para quién es: aficionado serio y profesional. Si vas a cablear más de diez puntos, se amortiza en el primer trabajo.

Para quién no: para dos conexiones sueltas, un alicate pelacables manual de los de muescas calibradas cumple perfectamente y ocupa la mitad.

4. Alicates: corte diagonal, universal y punta plana

Tres piezas, todas con aislamiento VDE. El alicate de corte diagonal es el que más usarás: corta conductores a ras sin aplastar y recorta bridas. El universal sirve para sujetar, retorcer y arrancar clavos de grapa. Los de punta larga o de boca semirredonda son los que te salvan cuando hay que sacar un conductor del fondo de una caja universal de 40 mm sin desmontar el resto.

Detalle que separa un alicate bueno de uno malo: el filo debe llegar hasta la punta, para poder cortar a ras dentro de un espacio estrecho. Y las mordazas deben cerrar sin luz; si al mirarlas a contraluz ves una rendija, ese alicate no corta limpio un cable de 1,5 mm².

Para quién es: los tres, para el aficionado serio. Con el de corte diagonal solo se sobrevive en el nivel de apaño puntual.

5. Crimpadora de punteras (la que nadie compra y todos deberían)

Un conductor flexible de varios hilos apretado directamente bajo un tornillo pierde hilos, se deforma y afloja con los ciclos térmicos. Ese aflojamiento progresivo es la causa de una parte enorme de los calentamientos en cuadro. La puntera de latón estañado con collarín aislante encierra todos los hilos en un cilindro rígido que el tornillo aprieta de forma homogénea.

Necesitas una crimpadora de perfil cuadrado o hexagonal con carraca, no unos alicates que aplasten de canto. El juego de punteras conviene tenerlo surtido: 0,5, 0,75, 1, 1,5, 2,5, 4 y 6 mm², con el código de color estandarizado que permite identificar la sección de un vistazo.

Para quién es: imprescindible en cuanto trabajes en el cuadro o montes carril DIN. Marca la diferencia entre una instalación que envejece bien y una que hay que reapretar cada dos años.

Para quién no: si solo cambias mecanismos con cable rígido de 1,5 y 2,5 mm², no la vas a usar; el rígido se conecta directamente.

6. Pinza amperimétrica

Es la herramienta de diagnóstico por excelencia porque mide corriente sin abrir el circuito: abrazas el conductor y lees los amperios. Con ella sabes en treinta segundos cuánto consume realmente el termo, si el aire acondicionado está tirando cerca del límite del automático, o cuál de los cuatro circuitos está cargando el diferencial.

Dos funciones marcan el salto de gama. La primera es True RMS, necesaria para medir con precisión cargas no lineales —fuentes conmutadas, drivers de LED, variadores—, que son casi todo lo que hay en una casa moderna. La segunda es la medida de corriente de fuga, en el rango de miliamperios: abrazando fase y neutro juntos, la lectura es exactamente lo que se escapa a tierra, y es la única forma sensata de perseguir un diferencial que salta de forma intermitente sin desmontar media casa.

Para quién es: aficionado serio que quiere diagnosticar en vez de adivinar, y profesional. Complementa muy bien a los medidores de consumo de enchufe, que miden aparato por aparato pero no líneas.

Para quién no: para quien solo cambia mecanismos. No aporta nada en ese trabajo.

7. Multímetro

Mide tensión, resistencia y continuidad, y esa última función es la que más se usa en la práctica doméstica: identificar qué cable va a dónde en una caja de derivación, comprobar si un conductor está cortado dentro del tubo, verificar la continuidad de la tierra en una base de enchufe. Para vivienda no necesitas un instrumento de laboratorio; necesitas uno con categoría CAT III 600 V como mínimo, puntas de prueba decentes y fusible interno de verdad.

Un multímetro barato sin categoría de seguridad marcada es un riesgo real: en un cortocircuito el arco puede seguir por el instrumento. La categoría no es marketing, describe la energía de transitorio que el aparato soporta en el punto de la instalación donde lo vas a usar.

Para quién es: aficionado serio en adelante. Junto con la pinza, cubre el 95 % del diagnóstico doméstico.

8. Detector de cables en pared

Se compra después de haber taladrado un cable, nunca antes. Los modelos multifunción detectan metal, madera y conductores con tensión a profundidades del orden de 3 a 5 cm en tabique, que es donde suelen ir las canalizaciones empotradas. No son infalibles: fallan con mallazo metálico, con tabiquería de pladur sobre montante, y no ven un cable sin tensión salvo que sea metal detectable.

Úsalo como refuerzo del sentido común, no como sustituto: las canalizaciones suelen subir en vertical desde cada mecanismo y bajar en vertical hasta la caja de derivación, así que la zona sobre y bajo un interruptor es siempre sospechosa.

Para quién es: cualquiera que taladre en una vivienda cableada. Se paga solo la primera vez que evita un empalme de emergencia.

9. Guía pasacables

La de nailon de 10-15 metros vale para recorridos domésticos normales; la de fibra de vidrio es más rígida y empuja mejor en tubos largos con codos, pero también raya más el interior. Con un bote de lubricante específico para cable pasas por tubos que parecían imposibles. Lo que nunca funciona: usar cable eléctrico rígido como guía improvisada, porque se clava en el primer codo.

Para quién es: solo si vas a tirar cable nuevo. Recuerda que tirar líneas nuevas es modificar la instalación fija y corresponde a un instalador autorizado.

10. Cinta aislante, bridas y consumibles

Poco glamurosos y muy determinantes. La cinta aislante debe ser de PVC con marcado de aislamiento y en varios colores, para identificar retornos y fases según el código de colores normalizado. Las bridas ordenan el cuadro y evitan que un conductor quede apoyado sobre un borne caliente. Añade conectores rápidos con palanca para empalmes en caja registrable: son reutilizables, se ven por dentro y sustituyen con ventaja a la regleta de porcelana.

Cómo hemos ordenado este ranking

El criterio ha sido la frecuencia de uso real en trabajo doméstico multiplicada por lo que empeora el resultado no tenerla. Por eso los destornilladores VDE y el comprobador van primero: sin ellos el trabajo no es solo peor, es inseguro. Después van las herramientas que mejoran la calidad de la conexión (pelacables, alicates, crimpadora), y al final las de diagnóstico, que son maravillosas pero solo si ya sabes qué estás buscando.

No hemos incluido herramienta eléctrica de obra —taladro percutor, rozadora, corona de widia— porque pertenece a otra categoría de trabajo y su elección depende del material del tabique. Tampoco atornilladores de impacto: no pintan nada en un cuadro.

Antes de usar cualquiera de estas herramientas

Ninguna herramienta aislada convierte un trabajo con tensión en un trabajo seguro. El aislamiento VDE es la última barrera, no la primera: la primera es cortar el IGA, verificar ausencia de tensión con el comprobador y asegurarte de que nadie va a subir el cuadro mientras trabajas. El protocolo completo está en la guía de seguridad en trabajos eléctricos, y conviene leerlo antes de estrenar nada de esto.

Preguntas frecuentes

¿Merece la pena un maletín completo de electricista?

Los maletines de marca reconocida con seis u ocho piezas VDE bien elegidas sí. Los kits de más de cincuenta piezas a precio de saldo, no: el aislamiento rara vez está certificado pieza a pieza y las herramientas que de verdad usarás son cuatro.

¿Qué significa exactamente la certificación VDE?

Que cada unidad ha sido ensayada individualmente a una tensión muy superior a la de trabajo y cumple la norma de herramientas manuales para trabajos en tensión hasta 1.000 V en alterna. Un mango de plástico sin ese marcado no ofrece ninguna garantía.

¿Puedo medir con el multímetro en lugar del comprobador bipolar?

Sí, siempre que sea CAT III o superior y verifiques su funcionamiento antes y después de la medida. El comprobador bipolar es preferible porque no tiene selector que puedas dejar mal puesto ni pilas que se agoten sin avisar en la mayoría de modelos.

¿Hacen falta guantes aislantes para cambiar un enchufe?

Si has cortado el IGA y verificado ausencia de tensión, no. Los guantes dieléctricos son para trabajos en proximidad de partes en tensión, y ahí sí son obligatorios junto con el resto de equipo de protección.

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