Sección de cable por circuito: qué mm² pide cada línea de la vivienda
La sección del conductor y el calibre del magnetotérmico que lo protege son un matrimonio indisoluble: el PIA no está ahí para cuidar del electrodoméstico, está para que el cable nunca supere la temperatura que su aislamiento aguanta. Si pones 2,5 mm² y lo proteges con un automático de 25 A, ese cable puede pasarse horas trabajando por encima de su capacidad sin que salte nada, calentándose dentro del tubo hasta cocer el PVC. Al revés —cable gordo con protección pequeña— no es peligroso, solo caro.
La ITC-BT-25 del REBT resuelve esta pareja para la vivienda con una tabla de circuitos tipificados. Cada uno tiene una letra, una sección mínima y una intensidad de protección asignada, y esa correspondencia es lo primero que mira cualquiera que abra tu cuadro.
La tabla que resuelve el 90 % de los casos
| Circuito | Qué alimenta | Sección | PIA |
|---|---|---|---|
| C1 | Alumbrado | 1,5 mm² | 10 A |
| C2 | Tomas de corriente de uso general y frigorífico | 2,5 mm² | 16 A |
| C3 | Cocina y horno | 6 mm² | 25 A |
| C4 | Lavadora, lavavajillas y termo eléctrico | 4 mm² | 20 A |
| C5 | Tomas de baño y auxiliares de cocina | 2,5 mm² | 16 A |
Ese es el esqueleto de una vivienda con grado de electrificación básico. Cuando la casa supera cierta superficie, tiene aire acondicionado, secadora, sistema de calefacción eléctrica o previsión de recarga de vehículo, se pasa al grado elevado y aparecen circuitos adicionales (C8 para calefacción, C9 para climatización, C10 para secadora, C11 para automatización, C12 para circuitos suplementarios), cada uno con su sección propia. La lógica no cambia: cuanta más corriente, más cobre.
Por qué C4 lleva 4 mm² y no 2,5
Merece la pena entender el criterio, porque es el que te permite decidir cuando tu caso no encaja exactamente en la tabla. La sección mínima se calcula por dos vías y manda la más exigente de las dos.
Criterio térmico. Cada sección admite una intensidad máxima permanente que depende del tipo de aislamiento, del método de instalación (bajo tubo empotrado, en bandeja, al aire) y del número de conductores agrupados en el mismo tubo. Un cable de 2,5 mm² bajo tubo empotrado con dos conductores cargados ronda los 20 A admisibles; el mismo cable con seis circuitos compartiendo tubo baja bastante por el factor de agrupamiento. Por eso amontonar líneas en la misma canalización tiene un coste real.
Criterio de caída de tensión. Es el que la gente olvida y el que decide en instalaciones largas. El REBT limita la caída de tensión en la instalación interior de la vivienda al 3 % en alumbrado y al 5 % en el resto de usos, medido desde el origen. Como la caída es proporcional a la longitud y a la corriente e inversamente proporcional a la sección, un circuito de 2,5 mm² que alimenta una toma a 35 metros del cuadro puede cumplir de sobra térmicamente y quedarse corto por caída. En chalés, garajes separados, casetas de jardín o riegos, es habitual tener que subir un escalón de sección solo por distancia.
Traducido a la práctica: si el recorrido supera los 20-25 metros, deja de aplicar la tabla de memoria y haz el cálculo, o pídeselo al instalador. Una línea infradimensionada por longitud se manifiesta con bombillas que pierden brillo al arrancar la lavadora y con motores que calientan.
Cable flexible H07V-K en las secciones de vivienda (1,5, 2,5, 4 y 6 mm²), con aislamiento libre de halógenos y en los colores normalizados para fase, neutro y protección.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoCasos concretos que aparecen siempre
Aire acondicionado. Un split de pared de una habitación suele resolverse con 2,5 mm² y 16 A, pero conviene mirar la placa del equipo: los conjuntos multisplit o las bombas de calor de cierta potencia piden 4 o 6 mm² y protección propia. Tenemos el detalle en la guía del magnetotérmico para aire acondicionado, incluida la elección de curva.
Termo eléctrico. Va en C4 con 4 mm² y 20 A. Es una carga puramente resistiva de 1.500-2.000 W que trabaja durante horas, y esa continuidad es la que exige holgura térmica. Si además vas a programarlo por horas valle, revisa cómo hacerlo bien en la guía del temporizador para el termo eléctrico.
Placa de inducción. Es el consumo puntual más alto de la casa, muy por encima de la vitrocerámica clásica. C3 con 6 mm² y 25 A es el mínimo, y no se comparte con nada más.
Recarga de vehículo eléctrico. Circuito independiente desde el cuadro, con su protección diferencial dedicada y sección según la potencia del punto de recarga y la distancia. Aquí ni se improvisa ni se aprovecha una línea existente.
Tomas de garaje o jardín. Térmicamente basta 2,5 mm², pero la distancia manda: cuenta metros reales de recorrido, no la línea recta sobre el plano.
El otro lado del cable: la protección
Elegir bien los mm² no sirve de nada si el automático no corresponde. La regla es que la intensidad nominal del PIA sea igual o menor que la intensidad admisible del conductor, y en la tabla de la ITC-BT-25 ya viene resuelto. Lo que sí puedes ajustar es la curva: la C es el estándar doméstico, y la D se reserva para cargas con fuerte punta de arranque. Si tienes dudas sobre por qué un motor tira el automático al arrancar aunque el cable vaya sobrado, la explicación está en las curvas B, C y D del magnetotérmico.
Una tentación frecuente y peligrosa: cuando un circuito salta a menudo, subir el PIA de 16 a 20 A «para que aguante». Si el cable es de 2,5 mm², acabas de dejar el conductor sin protección efectiva. La solución correcta es repartir la carga en otro circuito o tirar una línea nueva con su sección adecuada, y eso lo hace un instalador autorizado. Repasa antes cómo debe quedar el reparto en la guía del cuadro eléctrico de vivienda.
Antes de meter cable en el tubo
Corta el IGA, verifica ausencia de tensión en los bornes del cuadro donde vas a trabajar y ten presente que por encima del IGA sigue habiendo 230 V. Comprueba el diámetro del tubo: no basta con que los cables entren, tiene que quedar espacio para pasarlos y para el calor. Un tubo de 20 mm admite con holgura tres conductores de 2,5 mm²; para 6 mm² se va a diámetros mayores. Y nunca empalmes dentro del tubo: los empalmes van en caja registrable y con conector adecuado, jamás con cinta y retorcido.
Para pasar cable por tubo existente, una guía pasacables de nailon o fibra de vidrio con sonda y su lubricante evita reventar codos y tirar del conductor hasta estirarlo.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoErrores frecuentes
Reutilizar un circuito de alumbrado de 1,5 mm² para colgar una toma de corriente «solo para el cargador». Contar la longitud del cable en línea recta y no por el recorrido real de la canalización. Meter cinco circuitos en el mismo tubo sin aplicar factor de agrupamiento. Usar cable rígido de instalación fija para prolongar un aparato móvil, o al revés, dejar manguera flexible tipo H05VV-F empotrada. Y calcular la sección con la potencia contratada en lugar de con la carga real del circuito.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner una sección mayor de la que dice la tabla?
Sí, siempre. Subir de 2,5 a 4 mm² en un circuito largo reduce la caída de tensión y el calentamiento, y no afecta a la protección. El único límite práctico es que el conductor entre en el borne del mecanismo y en el tubo.
¿Qué pasa si mi vivienda antigua tiene 1,5 mm² en los enchufes?
Es habitual en instalaciones anteriores al REBT actual y significa que esas tomas están limitadas: hay que protegerlas con 10 A y no colgar de ellas cargas fuertes. Lo correcto es renovar el circuito a 2,5 mm² con 16 A cuando se aborde una reforma.
¿La sección del cable de tierra es la misma que la de fase?
Para las secciones habituales de vivienda, el conductor de protección se dimensiona igual que los activos hasta 16 mm². Es decir, en un circuito de 2,5 mm² la tierra también es de 2,5 mm². Repasa el código de colores para no confundir conductores.
¿Cómo sé qué sección tiene un cable ya instalado?
Suele venir impreso en el aislamiento junto a la designación del cable. Si no se lee, se puede estimar midiendo el diámetro del cobre con un pie de rey, pero lo fiable es identificarlo por el marcado y por el calibre del automático que lo protege.