Temporizador astronómico: el reloj que sabe cuándo anochece
Un interruptor horario normal no distingue enero de julio: si le dices que encienda a las 19:00, encenderá a las 19:00 los 365 días. En Madrid eso significa que en diciembre el alumbrado llega una hora tarde y en junio se enciende con el sol todavía alto. Alguien tiene que subir al cuadro cada pocas semanas a corregirlo, y ese alguien acaba no subiendo. El reloj astronómico existe para eliminar ese trabajo.
Su funcionamiento no tiene nada de mágico: lleva grabadas las ecuaciones que dan la hora de salida y de puesta del sol en función de la latitud, la longitud y la fecha. Le dices dónde estás, le pones la hora y la fecha, y a partir de ahí calcula cada día el orto y el ocaso de tu emplazamiento. No mide luz, no tiene sensor, no le afecta la niebla: hace astronomía.
Cómo se configura la posición
Los modelos domésticos y de instalador ofrecen tres vías. La más cómoda es elegir ciudad o provincia de una lista precargada: los relojes vendidos en España suelen traer las capitales de provincia y ese nivel de precisión es más que suficiente, porque cien kilómetros de diferencia mueven el ocaso pocos minutos. La segunda es introducir coordenadas en grados, para instalaciones fuera de esas listas. La tercera, en los modelos más simples, es seleccionar una zona horaria y una latitud aproximada.
Un detalle que se pasa por alto: hay que decirle también en qué huso estás y si aplica el cambio de hora estacional. Canarias, con su hora propia, es la fuente habitual de configuraciones mal hechas en aparatos comprados para la península.
El offset: la función que hace útil el aparato
El ocaso astronómico no coincide con el momento en que hace falta luz en la calle. Todavía queda claridad durante el crepúsculo, y en una calle estrecha o bajo arbolado oscurece antes. Por eso todos los relojes astronómicos incorporan un desplazamiento ajustable respecto al orto y al ocaso calculados, normalmente en un rango de ±120 minutos y con valores independientes para el encendido y el apagado.
Lo habitual en alumbrado exterior es programar el encendido entre 15 y 30 minutos antes del ocaso y el apagado entre 15 y 30 minutos después del orto. Si el objetivo es ahorrar, muchos ayuntamientos y comunidades hacen lo contrario: retrasan el encendido y adelantan el apagado media hora. Sobre un año, media hora diaria de un circuito de alumbrado son unas 180 horas de funcionamiento menos.
La segunda función que conviene buscar es la franja de apagado nocturno: apagar de 1:00 a 6:00 y volver a encender hasta el amanecer. En comunidades y polígonos es donde está el ahorro de verdad, y no todos los modelos la incluyen.
Interruptores horarios astronómicos para carril DIN, de uno y dos canales. Comprueba tres cosas en la ficha: que permita seleccionar la ciudad o introducir coordenadas, el rango del offset y si admite franja de apagado nocturno.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoAstronómico o sensor crepuscular: no hacen lo mismo
El sensor crepuscular mide la luz real con una fotocélula y dispara cuando baja de un umbral en lux. Es la solución más barata (una célula ronda los 10-20 €) y reacciona a lo que de verdad pasa: un día de tormenta a las cinco de la tarde, la célula enciende y el reloj astronómico no.
| Aspecto | Reloj astronómico | Sensor crepuscular |
|---|---|---|
| Qué mide | Nada: calcula por fecha y coordenadas | Luz ambiente en lux |
| Instalación | Dentro del cuadro, sin cable exterior | Célula en fachada, con cable hasta el cuadro |
| Suciedad y vandalismo | No le afectan | Una célula sucia enciende de día |
| Días nublados | Ignora el tiempo que haga | Enciende antes, como querrías |
| Precio orientativo | 40-90 € | 10-25 € |
La instalación profesional bien hecha muchas veces los combina: la célula manda el encendido y el reloj astronómico o un horario impone la franja permitida, de modo que un fallo de la fotocélula no deje el alumbrado dado toda la noche ni encendido a mediodía. Si el circuito además lleva detección de paso, mira también los detectores de movimiento de exterior.
Criterios de compra
- Precisión de la ubicación
Lista de ciudades españolas o entrada de coordenadas. Desconfía de los que solo piden «zona horaria»: el error puede irse a más de veinte minutos según la época del año.
- Rango del offset
±120 minutos independientes para encendido y apagado es lo razonable. Con ±60 también se trabaja; con menos, te quedas corto en calles orientadas al norte o con arbolado.
- Reserva de marcha
Igual que en cualquier reloj de cuadro: entre 100 horas y varios años. Sin ella, un apagón largo devuelve el aparato a fecha de fábrica y con la fecha equivocada el cálculo astronómico deja de servir.
- Canales y programas mixtos
Los mejores permiten mezclar programas astronómicos y horarios fijos en el mismo canal: encender al ocaso y apagar a las 23:30 clavadas, por ejemplo.
- Contacto y carga
Los 16 A AC1 habituales no cubren un circuito de alumbrado público con muchos drivers. La solución es la de siempre: un contactor modular gobernado por el reloj, como explicamos en la página del temporizador de carril DIN.
Dónde tiene sentido y dónde no
Sí: alumbrado de portales y zaguanes con luz natural, farolas de jardín y de urbanizaciones, iluminación de fachada, rótulos que deben encender al anochecer, gallineros y granjas con ciclo de luz, riego que debe empezar al amanecer.
No: interiores sin relación con el sol, donde un interruptor horario normal es más barato y más simple; pasillos con pulsadores, donde lo tuyo es un minutero; y cualquier caso en el que la luz artificial cercana altere el criterio, porque entonces ni el reloj ni la célula te van a dar lo que quieres sin ajuste fino.
Células fotoeléctricas de exterior si prefieres medir luz real o quieres combinarlas con el reloj. Fíjate en el grado IP, en el rango de lux ajustable y en el retardo de conmutación, que evita que un faro de coche apague el alumbrado.
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El orden correcto es: cortar el interruptor general y verificar ausencia de tensión antes de cablear; montar el reloj sobre el carril aguas abajo de su protección; alimentarlo entre fase y neutro; llevar el contacto a la bobina del contactor. Una vez con tensión, configurar en este orden: idioma, fecha, hora, huso y cambio estacional, ubicación, y solo entonces los programas y el offset. Si configuras el offset antes que la ubicación, muchos modelos lo recalculan y te dejan un valor que no esperabas.
Comprueba el resultado el mismo día al anochecer, con reloj en mano. Si el encendido llega quince minutos tarde para tu gusto, ese es exactamente el offset que tienes que meter.
Preguntas frecuentes
¿Necesita el reloj astronómico conexión a internet o GPS?
No. Todo el cálculo es interno a partir de la fecha y de las coordenadas que le hayas dado. Por eso es importante que la fecha esté bien y que la reserva de marcha aguante los apagones: si pierde la fecha, el cálculo se va.
¿Cuánto se desvía si elijo la provincia en vez de las coordenadas exactas?
Muy poco: dentro de una provincia española la diferencia de ocaso rara vez pasa de cinco o seis minutos, muy por debajo del ajuste que harás con el offset. Elegir la provincia es perfectamente válido.
¿Puedo poner un reloj astronómico en el cuadro de mi casa?
Sí, es material modular estándar, aunque para un solo punto de luz de jardín suele salir más a cuenta un sensor crepuscular. Cualquier intervención en el cuadro se hace sin tensión y, si modifica la instalación fija, corresponde a un instalador autorizado.
¿Y si quiero controlarlo desde el móvil?
Algunos modelos de gama alta admiten programación por NFC o Bluetooth desde una aplicación. La otra vía es un relé conectado con función de amanecer y anochecer integrada, que cubrimos en la página del temporizador WiFi.