IGA: el interruptor general automático de tu vivienda
Es la palanca que hay que buscar cuando huele a quemado, cuando entra agua por el techo o cuando alguien va a meter la mano en una caja de mecanismos. El interruptor general automático es el único elemento del cuadro que corta absolutamente todo lo que hay dentro de tu casa, y por eso conviene saber cuál es antes de necesitarlo con prisa. Suele estar a la izquierda del cuadro, ocupa dos módulos y es el primer aparato con palanca que encuentras después del hueco del contador o del ICP.
Su función tiene dos caras. Como protección, vigila que el conjunto de la vivienda no supere la corriente que la derivación individual puede soportar y corta ante un cortocircuito que ninguna protección aguas abajo haya despejado. Como órgano de maniobra, es el dispositivo de corte omnipolar que permite dejar la instalación completamente aislada para trabajar en ella.
Bipolar, siempre
El IGA de una vivienda monofásica es un automático de dos polos: abre fase y neutro a la vez. No es una elección del instalador, es un requisito. La razón es la maniobra: si el general cortase solo la fase, al bajarlo el neutro seguiría conectado a la red de la distribuidora y compartido con el resto del edificio. Un neutro en esas condiciones puede estar a tensiones perfectamente capaces de matar si en algún punto del bloque hay un defecto. Con corte omnipolar, la vivienda queda eléctricamente separada.
En viviendas con suministro trifásico el general es tetrapolar: tres fases más neutro, cuatro módulos. Los detalles de ese formato están en la página del magnetotérmico trifásico. Lo que no vale nunca es un unipolar de un módulo como general, por mucho que la intensidad cuadre. Si en tu cuadro el primer aparato tiene una sola palanca estrecha, tienes un problema que revisar.
25 o 40 A: la intensidad depende del grado de electrificación
El REBT define dos grados de electrificación en vivienda y a cada uno le corresponde un calibre de general:
| Grado | Potencia prevista | IGA | Circuitos mínimos |
|---|---|---|---|
| Básica | 5.750 W | 25 A bipolar | 5 (C1 a C5) |
| Elevada | 9.200 W | 40 A bipolar | Los que requiera la vivienda |
La electrificación elevada corresponde a viviendas de más de 160 m², a las que tienen previsión de aire acondicionado o calefacción eléctrica, a las que superan los 5.750 W de potencia prevista y a las que instalan un punto de recarga de vehículo eléctrico. Verás también generales de 32 A en instalaciones intermedias y de 63 A en viviendas unifamiliares con potencias contratadas altas.
Un matiz que confunde a mucha gente: el calibre del IGA no tiene por qué coincidir con tu potencia contratada. El general se dimensiona por la capacidad de la instalación —la sección de la derivación individual y la previsión de cargas—, no por lo que hayas contratado este año. Es perfectamente normal tener 4,6 kW contratados y un IGA de 40 A: significa que la instalación admite ampliar potencia sin tocar el cuadro. Al revés no funciona: si contratas 9,2 kW con un general de 25 A, el IGA saltará antes de que llegues a consumir lo que pagas.
IGA, ICP y maxímetro: quién hace qué
Estos tres elementos se confunden constantemente y hacen cosas distintas.
El ICP, interruptor de control de potencia, era propiedad de la compañía y estaba precintado. Su misión no era proteger nada tuyo, sino impedir que consumieras más de lo contratado. Se montaba en una caja aparte, delante del general.
El maxímetro lo ha sustituido en la práctica. Los contadores digitales telegestionados miden la potencia demandada y cortan el suministro cuando superas la contratada durante un tiempo determinado. Por eso en los cuadros nuevos ya no hay ICP: la función vive dentro del contador, en el rellano o en la centralización. Cuando se te va la luz al encender el horno con la vitro y el termo, casi siempre es el maxímetro, no el IGA.
El IGA es tuyo, no lleva precinto y está para proteger tu instalación y permitirte cortarla. Distinguir cuál de los tres ha actuado es sencillo: si en el cuadro está todo subido y no hay luz, mira el contador; si lo que ha bajado es la primera palanca del cuadro, ha sido el general. Y si al bajar el IGA sigue habiendo tensión en algún punto, tienes un cableado mal hecho que hay que revisar sin demora.
Por qué el general no debería saltar nunca el primero
Un cuadro bien montado es selectivo: ante un fallo, actúa la protección más próxima al defecto y las de aguas arriba ni se enteran. Si un cortocircuito en la lámpara del pasillo baja el IGA en lugar del automático de 10 A del circuito de iluminación, el resultado es que te quedas sin nevera, sin router y sin luz para diagnosticar, además de perder la información de dónde estaba el fallo.
Esa selectividad se consigue escalonando bien las intensidades —un general de 40 A por encima de circuitos de 10 a 25 A— y respetando el orden: general, diferenciales y, colgando de ellos, los automáticos de cada línea. Un IGA que salta con frecuencia por sobrecarga cuando ningún circuito individual lo hace apunta a que la vivienda demanda más de lo que la instalación admite, no a que el aparato esté defectuoso.
Con el diferencial ocurre algo parecido pero por otro motivo. El diferencial es un aparato de sensibilidad, no de corte de cortocircuito: necesita que un automático de calibre igual o inferior al suyo lo proteja aguas arriba. De ahí que lo habitual sea un diferencial de 40 A protegido por un IGA de 25 o 40 A. Si el general fuese de 63 A y el diferencial de 40 A, ante un cortocircuito el diferencial podría destruirse antes de que el general reaccionase. La relación entre ambos está explicada en la comparativa de magnetotérmico frente a diferencial.
Qué mirar al elegir uno
- Dos polos y corte omnipolar
Fase y neutro, sin excepción, y con maniobra conjunta. Los detalles del formato están en la página del magnetotérmico bipolar.
- Calibre coherente con la instalación
25 A en básica, 40 A en elevada. Cambiarlo por uno mayor «para que no salte» sin revisar la sección de la derivación individual es exactamente lo contrario de proteger.
- Poder de corte de 6 kA
En cabecera de vivienda es el mínimo razonable, y en pisos con el centro de transformación cerca conviene valorar 10 kA. El criterio completo está en la guía del poder de corte en kA.
- Curva C
Es la que corresponde a un general doméstico. La curva B dispararía con las puntas normales de la vivienda y la D dejaría pasar demasiado.
- Marca y serie coherentes con el resto del cuadro
No por esnobismo: los peines de distribución y las tablas de filiación del fabricante solo son válidos dentro de la misma familia.
- Accesorios que puede admitir
Algunos generales aceptan contactos auxiliares o bobinas de disparo, útiles si quieres integrar un corte remoto o una seta de emergencia. Comprueba que el modelo lo contemple antes de contar con ello.
Interruptores generales bipolares de 25 y 40 A con 6 kA de poder de corte, en las series modulares habituales de cuadro doméstico.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoQué montar según el caso
Vivienda estándar con electrificación elevada: un bipolar de 40 A, curva C, 6 kA, de una serie doméstica de fabricante reconocido —Schneider, Hager, Legrand o ABB tienen gamas específicas de vivienda— y del mismo fabricante que los diferenciales, para poder peinar sin inventos. Se mueven habitualmente en la franja de 25-45 €.
Piso pequeño con electrificación básica: bipolar de 25 A con las mismas características. Aquí las marcas de gran volumen como Chint ofrecen material certificado a precio claramente inferior, y para un general que va a maniobrar diez veces en su vida son una opción defendible.
Cuadro que además hay que renovar entero: merece la pena comprar el general junto al resto de la aparamenta de la misma serie. Ahorras en peines, ganas compatibilidad y evitas la mezcla de alturas de frontal que hace imposible cerrar la tapa embellecedora.
Comprobadores de tensión para verificar que, tras bajar el general, los bornes están realmente muertos antes de tocar nada.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoPreguntas frecuentes
¿Basta con bajar el IGA para trabajar con seguridad?
Es el primer paso, pero no el último. Después hay que verificar ausencia de tensión con un comprobador en el punto concreto donde vas a trabajar y asegurarte de que nadie va a subir la palanca. Recuerda que el ICP y los conductores anteriores al general siguen alimentados.
Mi IGA salta y los demás automáticos no. ¿Qué significa?
Normalmente, sobrecarga global: la suma de lo que hay funcionando supera su calibre sin que ningún circuito individual llegue al suyo. También puede indicar un general envejecido que dispara por debajo de su valor. Antes de cambiarlo, mide con una pinza amperimétrica el consumo total en el momento del disparo.
¿Puedo poner un IGA de 63 A para tener margen?
No sin revisar la derivación individual. Ese conductor está dimensionado para una intensidad concreta, y un general de calibre superior dejaría de protegerlo. Además, el diferencial situado aguas abajo debe tener calibre igual o mayor que el general.
¿El IGA protege contra electrocución?
No. Detecta sobrecargas y cortocircuitos, corrientes de decenas de amperios. Quien protege a las personas es el diferencial, que actúa con fugas de 30 milésimas de amperio. Puedes ver cómo trabaja en la página del diferencial de 30 mA.