Temporizador de enchufe: qué aguanta, qué programa y dónde falla
Se enchufa a una base Schuko, tiene otra base en su cara frontal y entre las dos hay un relé o un contacto mecánico que abre y cierra a las horas que tú decides. Esa es toda la idea, y es tan vieja que el formato apenas ha cambiado en cuarenta años. Lo que sí ha cambiado es lo que le colgamos: antes eran lámparas de 60 W y ahora son bombas, radiadores y cargadores, y ahí es donde el aparato de seis euros empieza a enseñar sus costuras.
Un temporizador enchufable resuelve un problema muy concreto: automatizar un aparato móvil sin tocar la instalación fija. No requiere instalador, no exige neutro en ninguna caja y se lleva de un piso a otro. Si lo que necesitas es gobernar un circuito completo desde el cuadro —el alumbrado del garaje, un rótulo, el termo—, el aparato correcto es otro y lo cuentas en la página del interruptor horario.
Qué hay dentro y por qué eso marca sus límites
En el modelo de disco hay un motor síncrono que gira arrastrado por la frecuencia de la red. Como los 50 Hz de la red española son extraordinariamente estables a largo plazo, ese motor es un reloj bastante fiable… mientras haya tensión. Sin tensión no gira, y ahí está su talón de Aquiles: un corte de una hora deja el disco una hora atrasado para siempre, hasta que tú lo recoloques a mano. No hay memoria ni pila que lo compense.
En el modelo digital hay un microcontrolador con un oscilador de cuarzo y una reserva de energía: pila de botón o supercondensador. Esa reserva mantiene la hora en marcha durante el apagón, y su duración declarada va desde unas 100 horas en los más simples hasta varios años en los que montan pila de litio. Cuando esa reserva se agota, el aparato no suele avisar: simplemente un día vuelve del corte parpadeando en 00:00.
El elemento que decide la vida útil, en ambos casos, es el contacto. Los frontales serigrafían 16 A / 3.680 W, y ese valor es cierto para carga resistiva —una estufa, una bombilla, un cable calefactor— medida en condiciones de ensayo. Con carga inductiva (motores, bombas, transformadores, compresores) la corriente de arranque multiplica varias veces la nominal y cada cierre produce un pequeño arco que va picando la plata del contacto. El fallo típico no es que deje de encender: es que se queda pegado y ya no apaga.
Tipos que vas a encontrar en la tienda
Disco de 15 minutos. El estándar doméstico: 96 pestañas alrededor del disco, una cada cuarto de hora. Programación instantánea y visible, ciclo diario que se repite igual los siete días.
Disco de 30 minutos. Habitual en las versiones de exterior y en las baratas. 48 segmentos. Suficiente para alumbrado, escaso para riego.
Digital semanal. Entre 8 y 20 programas, resolución de un minuto y bloques de días combinables. Es el único formato que te deja regar de lunes a viernes a las 7:00 y los fines de semana a las 9:30.
Digital con cuenta atrás. Además de la hora, cuenta desde que pulsas. Muy cómodo para cargar una batería tres horas y olvidarte. Está desarrollado en la página del temporizador de cuenta atrás.
Estanco de exterior. Carcasa con tapa abatible, normalmente IP44, y con frecuencia limitado a 10 A. Válido en zona cubierta; para intemperie real hace falta grado de protección superior y protección diferencial.
Enchufe WiFi. Un relé conectado al router. Horarios ilimitados, control remoto y, en muchos, medida de consumo. La contrapartida está en la dependencia de la red y en un relé pensado para cargas modestas.
Criterios de compra que cambian el resultado
- La carga real, no la máxima del catálogo
Para lámparas, cargadores o un humidificador, cualquier modelo vale. Para una bomba de 500 W, un deshumidificador o un radiador de aceite, busca uno que declare explícitamente carga inductiva o intercala un contactor. La regla práctica: no pases del 50 % de la potencia nominal con cargas con motor.
- Reserva de marcha
Solo en los digitales. Mírala en la ficha; entre 100 h y varios años. Es lo que evita que un microcorte de madrugada te deje el termo o el riego sin programa.
- Resolución del programa
15 o 30 minutos en analógico, 1 minuto en digital. Para riego por goteo, donde diez minutos de más son diez litros de más, el analógico se queda corto.
- Fondo y anchura del cuerpo
Los hay de 60 mm y de más de 100 mm de fondo. En una base detrás del sofá o dentro de un mueble, medir antes evita una devolución. Los cuerpos anchos suelen tapar la base contigua de una regleta.
- Interruptor de anulación manual
La tecla ON / AUTO / OFF permite encender fuera de horario sin tocar la programación. Sin ella, en un analógico tienes que empujar pestañas cada vez.
- Función aleatoria
Desplaza los encendidos unos minutos al azar. Es la diferencia entre simular que hay alguien en casa y anunciar que no lo hay.
Temporizadores de enchufe de 16 A en formato analógico y digital. Antes de decidir, comprueba en la ficha el fondo del cuerpo y si el fabricante indica carga inductiva máxima además de la resistiva.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoQué comprar según lo que vayas a enchufar
Luces decorativas, lámparas de salón, luces de Navidad. Un analógico de disco de 6-10 € sobra. La carga es ridícula, la hora exacta da igual y la programación se ve de un vistazo. Marcas como Solera, Garza o Chacon cumplen.
Riego de macetas o una bomba pequeña de acuario. Digital semanal con resolución de minuto y reserva de marcha, en la franja de 15-25 €. Si el riego es de jardín y va con electroválvula, mira la guía de temporizador para riego, porque ahí el planteamiento cambia.
Simular presencia en vacaciones. Digital con función aleatoria, o directamente un enchufe conectado que además puedas cambiar desde el móvil si te alargas una semana.
Cargas altas y continuas. Ninguna de las anteriores. Un temporizador de cuadro con contactor, como se explica en la página del temporizador de carril DIN. El enchufable no está pensado para maniobrar 3.000 W dos veces al día durante diez años.
Versiones estancas para exterior con tapa abatible. Fíjate en el grado IP y en la intensidad máxima, que en estos modelos baja con frecuencia a 10 A (2.300 W).
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoSeñales de que hay que jubilarlo
Si al tocar la carcasa notas calor con la carga conectada, si huele a plástico caliente, si la clavija baila en la base o si un día enciende y no apaga, retíralo. Un contacto pegado con un radiador detrás es exactamente el escenario que quieres evitar. Y una precaución que la gente se salta: no encadenes dos temporizadores ni cuelgues una regleta llena de un solo aparato, porque la suma de potencias se va por encima de lo que aguanta el contacto sin que ningún automático llegue a saltar.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre un temporizador de enchufe y un interruptor horario?
El de enchufe es un aparato móvil que se intercala entre la base y el consumo, con 16 A de límite y sin obra. El interruptor horario es un aparato de carril DIN que se monta en el cuadro y gobierna un circuito completo, con posibilidad de mandar un contactor para cargas mayores. Lo comparamos en temporizador o interruptor horario.
¿Se puede usar un temporizador de enchufe con un aire acondicionado portátil?
Con precaución. Es una carga inductiva con compresor, así que reduce a la mitad la potencia que le exiges y evita ciclos cortos. Además, muchos aires no arrancan solos al recuperar tensión: se quedan en espera y no habrás ganado nada.
¿Cuánto consume el propio temporizador?
El analógico, alrededor de 1 W porque su motor no para nunca. El digital, unas décimas de vatio. El WiFi, entre 0,3 y 1 W. En un año son entre 2 y 9 kWh según el tipo.
¿Mantiene la programación si lo desenchufo?
El digital con reserva de marcha, sí: conserva hora y programas durante el tiempo que declare su ficha. El analógico conserva las pestañas que hayas empujado, pero pierde la hora en cuanto se para el disco.