Ajustar un detector de movimiento: LUX, TIME y SENS explicados
Bajo la tapa de casi cualquier detector hay tres ruedecillas grabadas con símbolos crípticos: un sol y una luna, un reloj con dos números y una antena o una silueta de persona. Son los tres potenciómetros que deciden si el aparato te va a hacer la vida más fácil o si vas a acabar desmontándolo en dos semanas. La mayoría de los detectores «defectuosos» que la gente devuelve están perfectamente sanos: vienen de fábrica con el LUX en modo sol y el TIME al máximo, que es la peor combinación posible para casi cualquier instalación.
Esta guía es el manual de esos tres mandos y del orden en que hay que tocarlos. Vale igual para un detector de techo, para uno de fachada y para un mecanismo de pared con sensor, porque los tres ajustes son los mismos en todos.
Qué necesitas
Material: nada, salvo que descubras que el detector no tiene recorrido suficiente y toque cambiarlo. Ten a mano cinta aislante negra o las pestañas de enmascaramiento que venían en la caja, por si hay que tapar sectores de la lente.
Herramientas: un destornillador plano fino y de mango aislado, del tamaño de la ranura de los potenciómetros (los tornillos de ajuste son diminutos y un destornillador grande los parte); una escalera estable; un comprobador de tensión bipolar; y, muy recomendable, un cronómetro o el móvil, más un ayudante que camine mientras tú miras la luz.
Detectores con los tres ajustes accesibles. Antes de comprar, mira que la ficha declare rangos amplios: LUX de 3 a 2.000, TIME desde 5-10 s y sensibilidad regulable.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoAntes de abrir la tapa
Los potenciómetros suelen estar en la cara inferior del detector, accesibles sin desmontar nada y sin exponer partes activas. Si en tu modelo hay que abrir la carcasa o soltar el aparato del techo, corta el IGA del cuadro y verifica con el comprobador bipolar que no hay tensión en los conductores antes de meter la mano. No basta con bajar el interruptor de la lámpara: el detector tiene fase permanente incluso con la luz apagada, y esa es la trampa que pilla a más gente. Si hay que modificar el cableado, no solo ajustar, la intervención en la instalación fija corresponde a un instalador autorizado.
LUX: a partir de cuánta luz ambiente deja de encender
Es el umbral de luminosidad. El detector mide la luz que hay en la escena y solo actúa si está por debajo del valor que has fijado. El mando lleva un sol en un extremo y una luna en el otro:
- Sol (máximo, 1.000-2.000 lux)
Enciende siempre, haya la luz que haya. Es la posición de fábrica y la correcta solo para pruebas o para un sótano sin ventanas.
- Posición intermedia (50-200 lux)
Enciende cuando la luz natural ya no basta para moverse con comodidad. Es el ajuste útil en un pasillo con ventana o en un garaje con puerta a la calle.
- Luna (mínimo, 2-10 lux)
Solo enciende de noche cerrada. Es lo que quieres en una fachada o en un jardín, y lo que provoca la queja «no se enciende al atardecer» si te pasas de fino.
El método de los dos momentos. El LUX no se puede calibrar de una sola vez, porque tiene que cumplir dos condiciones opuestas. Hazlo así:
De día, a plena luz. Parte del mando en la posición del sol y ve girándolo hacia la luna, poco a poco, cruzando el campo del detector después de cada pequeño giro. Llegará un punto en el que deje de encender: ahí acabas de fijar el límite superior. Retrocede un pelo hacia el sol si el sitio te resulta oscuro a esa hora.
Al atardecer, en el momento en que tú querrías que se encendiese. Vuelve y comprueba. Si a esa hora ya enciende, has terminado. Si no enciende, gira ligeramente hacia el sol hasta que lo haga. Hay que dar unos segundos entre giro y giro, porque muchos detectores promedian la lectura de luz para no reaccionar a una nube.
Dos avisos. El primero: en la mayoría de modelos, el sensor de luz mide justo donde está el detector, así que si la propia luminaria le da encima, en cuanto encienda leerá luz de sobra. Los buenos ignoran su propia lámpara mientras el ciclo está activo; los baratos no, y entran en un bucle de encendido y apagado. El segundo: si lo que necesitas es que la luz se encienda al anochecer sin que pase nadie, el LUX no es tu herramienta, sino un sensor crepuscular independiente.
TIME: cuánto se queda encendida tras la última detección
Es la temporización de apagado y funciona por reenganche: cada nueva detección reinicia la cuenta desde cero, así que el tiempo se mide desde que dejas de moverte, no desde que entras. El rango habitual va de unos 5-10 segundos a 15-20 minutos, aunque muchos modelos domésticos se quedan entre 10 s y 7 min.
Empieza siempre por el mínimo. Es la recomendación que más tiempo ahorra y que casi nadie sigue. Con el TIME al mínimo, cada prueba dura diez segundos: cruzas, se enciende, se apaga, vuelves a cruzar. Con el TIME al máximo, cada prueba te obliga a esperar quince minutos con el detector inhibido, y comprobar la cobertura se convierte en una tarde entera. Ajusta cobertura y sensibilidad con el mínimo puesto, y deja el tiempo definitivo para el final.
| Sitio | Tiempo razonable | Por qué |
|---|---|---|
| Pasillo de vivienda | 1-2 min | Recorrido corto y tránsito frecuente |
| Escalera de comunidad | 2-3 min | Debe cubrir a alguien mayor subiendo cargado |
| Garaje o trastero | 3-5 min | Se hacen tareas parado, con poco movimiento |
| Fachada o acceso | 30 s - 2 min | Basta para llegar a la puerta y abrir |
| Aseo | 5-10 min | El PIR pierde a quien está quieto; mejor pasarse |
Un truco de instalación: un tiempo demasiado corto castiga el relé del detector y los drivers de las luminarias mucho más que uno largo, porque cada arranque de LED implica un pico de corriente. Si dudas entre dos valores, quédate con el mayor.
SENS: hasta dónde y con qué facilidad detecta
El tercer mando ajusta la ganancia del sensor y, con ella, el alcance efectivo y la facilidad de disparo. En los PIR suele venir marcado con un símbolo de persona o con un porcentaje; en los de alta frecuencia, con una antena o con metros.
La regla es bajarlo, no subirlo. La sensibilidad al máximo es la causa número uno de los encendidos fantasma de madrugada, y en un detector de alta frecuencia instalado en tabiquería de pladur, además, hace que veas al vecino: la microonda atraviesa el tabique y no hay lente que tapar. En pladur, empieza entre el 50 y el 70 % y sube solo si te quedas corto.
En los PIR hay una herramienta mejor que la sensibilidad para acotar la zona: enmascarar sectores de la lente. Las pestañas de plástico que traen los buenos modelos, o un trozo de cinta aislante negra recortado, tapan la franja que mira a la calle, al seto o a la piscina. Es mucho más preciso que bajar la ganancia, porque conservas el alcance en la dirección que te interesa y eliminas por completo la que sobra.
Y recuerda cómo detecta el infrarrojo antes de culpar al mando: si te acercas de frente al detector, tu cuerpo se queda en el mismo sector de la lente y el aparato apenas percibe cambio, por muy alta que esté la sensibilidad. Gira el detector para que la trayectoria habitual le pase por delante, no hacia él. La explicación completa está en PIR o microondas.
Recambios y detectores con enmascaramiento de lente, la solución limpia cuando el sensor ve más de lo que debería.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoEl orden correcto, en seis pasos
1. Pon el LUX en la posición del sol y el TIME en el mínimo. Así el detector enciende siempre y las pruebas duran segundos.
2. Ajusta la orientación física: gira el brazo e inclínalo hasta que el aparato cubra la zona que quieres, caminando por los límites y viendo dónde salta.
3. Baja la sensibilidad hasta el punto en el que sigue detectándote a ti en la zona útil pero deja de reaccionar a lo que no te interesa. Si hay una fuente concreta de falsos disparos, enmascara ese sector de la lente en lugar de seguir bajando.
4. Calibra el LUX de día, girando desde el sol hacia la luna hasta que deje de encender.
5. Vuelve al atardecer y confirma que enciende cuando debe. Corrige un pelo si hace falta.
6. Ahora sí, sube el TIME al valor definitivo. Y deja pasar una semana antes de dar nada por bueno: la primera noche de viento y la primera mañana de sol son las que revelan los problemas.
Errores frecuentes
Ajustar el LUX solo de noche. De noche cualquier posición enciende, así que crees haber acertado y al día siguiente la luz está puesta a mediodía. El umbral se fija de día.
Probar con el TIME al máximo. Cada intento se convierte en una espera larguísima y acabas dando por buena una cobertura que no has comprobado.
Subir la sensibilidad para arreglar un problema de orientación. Si no te detecta hasta que estás encima, el problema es que te acercas de frente. Ganancia más alta no lo arregla; girar el detector, sí.
Confundir el bucle de reenganche con una avería. Si el detector enciende, se apaga y vuelve a encender cada pocos segundos, casi siempre es que el sensor de luz está viendo su propia lámpara, o que un foco caliente entra en su campo. Separa el detector de la luminaria al menos un metro.
Tocar los tres mandos a la vez. Cambia uno, prueba, sigue. Si mueves los tres y el comportamiento empeora, no sabrás cuál era.
Olvidar el límite de carga. Si tras el ajuste la luz se queda encendida de forma permanente, revisa si has excedido la potencia del relé: los 200-400 W de carga LED que admite la mayoría de detectores se superan antes de lo que parece, y el pico de arranque de los drivers acaba pegando el contacto. En ese caso el detector debe gobernar un contactor, no la carga.
Cuándo llamar al electricista
Cuando haya que modificar el cableado —llevar un neutro, abrir un circuito, cambiar la caja de derivación—, cuando el detector controle una zona común de comunidad, cuando en la caja aparezcan empalmes con cinta o conductores sin envolvente, y cuando el aparato siga comportándose de forma errática después de un ajuste correcto: puede haber una fuga a tierra o un neutro compartido entre circuitos que ningún potenciómetro arregla. Si aún estás decidiendo qué modelo montar, el hub de detectores de movimiento los ordena por tipo, y en cómo instalar un detector tienes el esquema de conexión.
Preguntas frecuentes
¿Qué significan el sol y la luna del detector?
Son los extremos del ajuste LUX. El sol es el umbral máximo: enciende con cualquier nivel de luz ambiente. La luna es el mínimo: solo enciende de noche cerrada. Las posiciones intermedias fijan el nivel a partir del cual el detector considera que hace falta luz artificial.
¿Por qué mi detector se enciende solo de madrugada?
Las causas típicas son la sensibilidad demasiado alta, una fuente de calor cambiante en su campo (un radiador, una chapa que se enfría, la salida del aire acondicionado) o, en exterior, ramas y animales. Baja la sensibilidad y enmascara con cinta el sector desde el que llegan los disparos.
¿Cuánto tiempo de apagado debo poner?
Depende del sitio: 1-2 minutos en un pasillo, 2-3 en una escalera de comunidad, 3-5 en un garaje y 5-10 en un aseo, donde el infrarrojo pierde a quien está quieto. Ante la duda, el valor más alto: los ciclos cortos castigan el relé y los drivers de las luminarias.
¿Por qué el detector se apaga conmigo dentro de la habitación?
Porque un PIR necesita que cruces sus sectores y tú te has quedado quieto. No es un problema de ajuste, sino de tecnología: para ese escenario hace falta un detector de presencia de alta frecuencia o mmWave, que capta el micromovimiento.