Sonoff Mini R4: el módulo pequeño que resuelve el punto de luz por poco dinero
Cuando alguien pregunta cómo domotizar la luz del pasillo sin cambiar la tecla de la pared ni gastarse un dineral, la respuesta que más veces acierta es este cubo blanco de cuatro centímetros de lado. El Sonoff Mini R4 hace una sola cosa —abrir y cerrar un circuito por WiFi respetando el interruptor existente— y la hace por un precio que suele quedarse por debajo de lo que cuesta un mecanismo de gama alta vacío.
Qué es y en qué instalaciones encaja
Es un relé de un canal con WiFi de 2,4 GHz, alimentado a 230 V, con una carcasa cuadrada de unos 42 mm de lado y algo más de dos centímetros de fondo. El fabricante lo declara en torno a los 10 A, unos 2.200 W en carga resistiva. Para un circuito de alumbrado —que va protegido con un magnetotérmico de 10 A y rara vez lleva más de 300 W— sobra por completo.
Tiene dos entradas de mando, S1 y S2, a las que se conecta el interruptor o pulsador que ya está en la pared. Ese es el punto clave del producto: la tecla de casa sigue funcionando exactamente igual, con el mismo tacto y el mismo aspecto, y además puedes accionar la luz desde el móvil o por voz. Si tu vivienda lleva una serie de mecanismos que te gusta, esto evita el desastre estético de mezclar un panel de cristal chino con Simon 27 o Niessen Zenit.
Existe además una variante con Matter, que se integra directamente en Apple Home, SmartThings, Alexa o Google sin pasar por la app del fabricante. Si te importa la longevidad del ecosistema, merece la pena pagar la diferencia y comprar esa versión.
La instalación real, y dónde ponerlo
Antes de abrir la caja: corta el IGA del cuadro y comprueba con un buscapolos que ninguno de los cables tiene tensión, incluidos los que parecen sobrantes. Modificar la instalación fija de la vivienda en España requiere instalador autorizado; añadir un módulo en una caja existente sin alterar el trazado está dentro de lo que un aficionado con cabeza puede hacer.
Los bornes son cuatro: L y N de alimentación, Lout hacia la lámpara, y S1/S2 para el interruptor. A diferencia del Shelly 1, la salida ya viene alimentada de fábrica: no hay contacto seco ni puente que hacer, se conecta y funciona. Para quien monta su primer módulo, eso ahorra la frustración clásica de oír el clic del relé y ver la bombilla apagada.
El neutro es obligatorio. Y aquí está el nudo de todo el asunto, porque en la caja del interruptor de buena parte de las viviendas españolas anteriores a los noventa solo llegan dos cables: fase y retorno. Sin azul, el módulo no arranca. Las dos salidas posibles son:
- Montarlo en la caja de derivación del techo
Allí sí pasa el neutro. Los dos cables que bajaban al interruptor pasan a ser señal hacia S1 y S2, y el módulo alimenta la lámpara directamente. Es la solución más limpia y la que más se usa. Exige escalera y repasar el conexionado del punto de luz.
- Buscar otro dispositivo
Si no quieres subirte al techo, el camino es un interruptor inteligente sin neutro, con sus limitaciones de carga mínima y sus parpadeos ocasionales con LED de poca potencia.
Sobre el fondo de caja: con algo más de veinte milímetros de altura, cabe en una caja universal empotrada moderna siempre que el mecanismo de delante no sea de los que ocupan toda la profundidad. Es sensiblemente más pequeño que un módulo de doble canal como el Shelly Plus 2PM, y esa diferencia decide muchas instalaciones. Si dudas, la página sobre cajas universales de mecanismos repasa los fondos habituales.
El módulo compacto. Se vende suelto y en packs de dos y cuatro; a partir de tres puntos de luz, el pack baja bastante el coste por unidad.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoSus puntos fuertes
El tamaño. Es de los módulos de 230 V más pequeños del mercado con un relé de esa capacidad. Donde otros no entran, este sí. Ese es, sin adornos, su principal argumento de venta.
Modo desacoplado. Puedes configurar la entrada para que el interruptor de la pared no accione el relé sino que lance una escena. Con eso, la tecla del recibidor puede apagar toda la planta baja, o el pulsador del dormitorio activar el modo noche. Es una función que en aparatos de más precio no siempre está.
Acepta interruptor o pulsador. Se elige por software. Con la opción de pulsador se comporta como un telerruptor moderno y permite recuperar instalaciones antiguas de escalera sin cambiar el cableado.
Modo LAN. eWeLink mantiene el control desde la app dentro de la red doméstica aunque falle la conexión con internet. No es control local completo, pero cubre el escenario más molesto.
Instalación sin sorpresas. Salida alimentada, bornes de presión, serigrafía legible y emparejamiento en dos minutos. Es probablemente el módulo más fácil de montar de los que se venden en España.
Puntos débiles que conviene conocer antes de pagar
Vive atado a eWeLink. Los escenarios entre varios dispositivos, el acceso desde fuera de casa, las notificaciones y la vinculación con asistentes de voz pasan por los servidores del fabricante. Cuando esos servidores fallan, tus automatizaciones no se disparan. Y la marca ha ido empujando funciones que antes venían incluidas hacia un plan de suscripción: no hay garantía de que lo que hoy usas gratis lo siga siendo. Quien quiera independencia total del fabricante debe mirar hacia dispositivos con API local desde el primer día.
Reflashearlo ya no es trivial. La vía de escape histórica era instalar Tasmota o ESPHome. Sigue siendo posible en varias revisiones, pero implica abrir la carcasa, localizar los puntos de programación y usar un conversor serie; el modo de instalación por aire que existió en generaciones anteriores no está disponible de forma universal. Si tu plan es reflashear, verifica primero tu revisión concreta en lugar de darlo por hecho.
No mide consumo. Enciende y apaga. Para saber cuánto gasta el circuito hace falta otro producto; lo comparamos en interruptores con medidor de consumo.
Un solo canal. Si tu caja tiene un interruptor doble y quieres controlar los dos puntos, necesitas dos módulos, y entonces el espacio ya no da. En ese escenario compensa el módulo de doble canal aunque sea más caro y más grande.
Cargas inductivas. Los 10 A declarados son para carga resistiva. Con motores, bombas o transformadores el contacto sufre bastante más y la vida útil del relé se acorta. Para iluminación LED, que es su uso natural, esto no importa; para un ventilador de techo grande o un extractor potente, deja margen.
Otro cliente en el router. Cada módulo ocupa una IP y mantiene la conexión abierta. Con cinco o seis no pasa nada; a partir de la docena, los routers de operador empiezan a dar desconexiones aleatorias. Si tu plan es domotizar la casa entera, lee antes la comparativa entre Zigbee y WiFi.
Alternativas que deberías valorar
El rival directo es el Shelly 1: cuesta algo más, es un pelín más grande en su versión clásica y te obliga a hacer un puente para que la salida lleve tensión, pero a cambio funciona íntegramente en local, con servidor web propio, API REST y MQTT. Si te preocupa qué pasará con tu instalación dentro de cinco años, esa es la diferencia que importa, y la desarrollamos en Shelly o Sonoff.
Si lo que quieres controlar no está en una caja de pared sino en un cable —una lámpara de pie, una guirnalda, un ventilador con cable a la vista—, el formato adecuado es el Sonoff Basic R4, que se intercala en línea.
Y si estás decidiendo el formato general antes que la marca, la página de micromódulos para interruptor compara tamaños y requisitos de instalación, mientras que el hub de interruptores inteligentes da la panorámica completa de opciones.
Módulos compactos de varias marcas. Útil para comparar fondo, amperaje y protocolo antes de decidir cuál cabe en tu caja.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoVeredicto
Para domotizar puntos de luz sueltos manteniendo los mecanismos de la casa, el Mini R4 es la opción con mejor relación entre precio, tamaño y facilidad de montaje. Si además compras la variante con Matter, te quitas de encima buena parte del problema de la dependencia de la app y ganas integración directa con el ecosistema que uses.
No es la elección adecuada si quieres un sistema totalmente independiente de servidores externos, si necesitas medir consumo o si tienes que gobernar dos circuitos desde la misma caja. Y como todos los de su clase, no sirve de nada si en el punto donde quieres instalarlo no hay neutro: eso se comprueba antes de comprar, no después.
Preguntas frecuentes
¿Cabe detrás de un interruptor de pared?
En cajas universales empotradas modernas, con un mecanismo simple delante, normalmente sí. En cajas antiguas de poco fondo o con mecanismos dobles con marco grueso, va muy justo. Desmonta y mide el hueco libre antes de comprar.
¿Mi interruptor de la pared sigue funcionando?
Sí, y esa es la gracia del producto. El interruptor existente se conecta a las entradas S1 y S2 y sigue encendiendo y apagando la luz con normalidad, además del control por móvil y por voz.
¿Vale para una instalación conmutada de dos puntos?
Sí, cambiando el planteamiento: los dos conmutadores dejan de gobernar la lámpara y pasan a ser señales de entrada al módulo. La forma habitual es instalar el módulo en el techo. Está desarrollado en la guía de conmutada sin cables.
¿Qué diferencia hay con la versión Matter?
La variante con Matter se añade directamente al ecosistema de tu casa (Apple Home, Alexa, Google, SmartThings) sin depender de la app del fabricante para el control cotidiano. Cuesta algo más y es la opción recomendable si planeas ampliar el sistema con el tiempo.