Esquema de conexión de un conmutador: cómo leerlo hilo por hilo
Los esquemas de conmutada que circulan por internet están dibujados con líneas de colores que rara vez coinciden con lo que tienes dentro de la caja. Por eso mucha gente se queda mirando el plano sin saber por dónde empezar. Esta guía no te pide que memorices el dibujo: te enseña a recorrer el circuito con el dedo, hilo por hilo, hasta que puedas reconstruirlo tú mismo en un papel. Si lo que buscas es el trabajo físico de montarlo, está en la guía de instalar un conmutador.
Qué necesitas para seguir esta guía sobre la instalación real
Herramientas: un comprobador bipolar o un buscapolos para verificar ausencia de tensión, un polímetro con función de continuidad (el modo que pita), un destornillador plano de 2,5 mm y otro de estrella, y una linterna frontal. Con eso puedes identificar cualquier hilo de una conmutada sin tener que fiarte del color.
Material: si vas a rehacer o completar el circuito, cable H07V-K o H07V-U de 1,5 mm², que es la sección que corresponde a los circuitos de alumbrado según la guía de sección de cable por circuito, más bridas o cinta aislante para marcar los hilos mientras trabajas. Un rollo de etiquetas adhesivas ahorra muchos disgustos.
Un comprobador bipolar es la herramienta que separa trabajar con criterio de trabajar a ciegas: indica tensión, polaridad y continuidad, y no depende de pilas para detectar los 230 V.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoAntes de tocar: corta y verifica
Baja el IGA del cuadro, no solo el magnetotérmico del alumbrado. En instalaciones antiguas los circuitos están mal identificados y el rótulo del cuadro miente con frecuencia. Con el IGA abajo, verifica en la propia caja del conmutador con el buscapolos o el comprobador bipolar que ninguno de los hilos tiene tensión, tocando cada conductor contra el resto y contra tierra si la hay. Un circuito conmutado tiene la particularidad de que algunos hilos quedan con potencial según la posición de las teclas, así que la comprobación se hace conductor por conductor, no de un vistazo.
El esquema base, descrito con palabras
Este es el recorrido que debes ser capaz de repetir de memoria. Son cinco tramos:
- De la caja de derivación al primer conmutador. Sale la fase, el hilo marrón o negro, y entra en el borne común del conmutador. Ese es el punto de partida de toda la corriente del circuito.
- Del primer conmutador al segundo. De los dos bornes de salida del primer mecanismo salen los dos hilos llamados conmutados o viajeros, que recorren el tubo hasta los dos bornes de salida del segundo conmutador. No hay convenio de color firme para estos dos hilos: verás negro y gris, marrón y negro, o dos hilos del mismo color marcados con cinta. Lo importante es que van de salida a salida, nunca de salida a común.
- Del segundo conmutador a la lámpara. Del borne común del segundo mecanismo sale el hilo de retorno, que sube hasta el portalámparas. Este hilo está con tensión solo cuando la luz está encendida.
- El neutro. Va directo desde la caja de derivación al portalámparas, en azul, sin pasar por ningún mecanismo. Nunca se corta un neutro con un conmutador.
- La tierra. El hilo amarillo-verde llega a la luminaria si esta es de clase I, es decir, si tiene partes metálicas accesibles. En los mecanismos de plástico no se conecta a nada.
Ahora la lógica del encendido: cada conmutador «elige» uno de los dos viajeros. Si ambos han elegido el mismo, el camino está completo y la lámpara luce. Si han elegido distinto, el camino se rompe por el medio y se apaga. Accionar cualquiera de los dos siempre invierte el estado, sea cual sea la posición del otro. Ese es todo el secreto del esquema; el resto es cableado.
Las variantes que verás en casas reales
Variante con la fase entrando por el techo. En muchos montajes españoles la caja de derivación está en el techo, junto a la lámpara. La fase baja al primer conmutador y el retorno sube desde el segundo, pero puede ocurrir que ambos mecanismos estén conectados en cadena de manera que el tubo desde el techo baje solo a uno de ellos y el otro cuelgue del primero. La topología eléctrica no cambia; lo que cambia es cuántos hilos ves en cada caja.
Variante con los dos conmutadores alimentados desde el techo. Aquí a cada mecanismo baja un tubo independiente desde la caja de derivación. En la caja del techo se hace el empalme de los dos viajeros. Es el montaje más limpio de resolver averías, porque cada caja tiene exactamente tres hilos.
Variante con neutro llevado a la caja del mecanismo. Cada vez más habitual en obra nueva, precisamente para permitir domótica más adelante. Si al abrir ves un cable azul que no está conectado al conmutador y descansa hecho un rulo en el fondo de la caja, tienes neutro disponible. Es una buena noticia: te abre la puerta a cualquier módulo inteligente. La gran mayoría de cajas de conmutador antiguas no tienen neutro, y ese es el principal obstáculo para domotizar un punto conmutado.
Variante con tres o más puntos de mando. Se intercalan uno o varios cruces entre los dos conmutadores, cortando los dos viajeros y haciéndolos entrar y salir del mecanismo de cuatro bornes. El cruce va siempre en medio, jamás en un extremo. Está desarrollado en la página del conmutador de cruce.
Pasos para levantar el esquema de tu propia instalación
- Corta el IGA y verifica ausencia de tensión en las dos cajas, conductor por conductor, con el buscapolos y con el comprobador bipolar.
- Desmonta los dos mecanismos sin desconectar todavía ningún cable. Aflójalos de las garras y sácalos lo justo para ver los bornes. Fotografía cada uno antes de tocarlo: es el mejor seguro que existe.
- Identifica el borne común de cada conmutador. Busca primero el marcado del fabricante: una L, una flecha, un punto o un tornillo separado de los otros dos. Si no hay marcado, desconecta los tres cables de ese mecanismo, coge el polímetro en modo continuidad y toca dos bornes: el común es el que da continuidad con uno de los otros dos en una posición de la tecla y con el tercero en la otra posición. Los dos bornes que nunca dan continuidad entre sí son las salidas.
- Etiqueta los cables antes de soltarlos. Pon una etiqueta o una vuelta de cinta con «F» al que iba al común del primer conmutador, «R» al del común del segundo y «V1» y «V2» a los viajeros. Si sueltas todo sin marcar, tendrás que reconstruirlo a base de continuidad, y eso lleva su tiempo.
- Comprueba la continuidad de los viajeros entre cajas. Con todo desconectado, une provisionalmente uno de los hilos de la primera caja con el conductor de protección o con otro hilo conocido y ve a la segunda caja a buscar con qué hilo hace continuidad. Así confirmas qué extremo de la primera caja corresponde a qué extremo de la segunda. Es el paso que resuelve las instalaciones con cables del mismo color.
- Dibuja lo que has encontrado en un papel, con las dos cajas, la de derivación y la lámpara. Anota el color real de cada hilo, no el que debería ser. Ese papel dentro de la tapa del cuadro vale oro dentro de cinco años.
- Vuelve a montar respetando el esquema: fase al común del primero, viajeros de salida a salida, retorno desde el común del segundo. Pela 8-10 mm de aislante, mete el cobre hasta el fondo del borne y aprieta el tornillo comprobando después con un tirón suave que el hilo no sale.
- Prueba antes de cerrar. Sube el IGA con los mecanismos aún fuera de la caja, pero sin tocar ningún metal, y acciona cada uno. Deben invertir el estado de la luz de forma independiente. Si funciona, corta otra vez y encaja los mecanismos.
Un polímetro con función de continuidad resuelve el 90 % de los enigmas de una conmutada: identificar el común, emparejar viajeros y detectar un hilo cortado en el tubo.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoErrores frecuentes al interpretar el esquema
Fiarse del color de los hilos. Es la fuente de la mitad de los errores. El convenio de colores normalizados solo obliga en fase, neutro y tierra; los dos viajeros no tienen color reglado y en instalaciones de los años setenta y ochenta te encontrarás cualquier cosa, incluido un neutro azul usado como viajero. Manda la continuidad, no el color.
Confundir el común con una salida. Si metes la fase en un borne de salida, la conmutada funciona en algunas combinaciones y en otras no. Es el síntoma clásico de la instalación que «se enciende desde abajo pero desde arriba hay que darle dos veces».
Unir los dos viajeros en algún punto. Ocurre cuando alguien resuelve mal un empalme en la caja de derivación. El resultado es una lámpara que queda encendida permanentemente desde una de las posiciones.
Cortar el neutro en vez de la fase. En montajes antiguos aparece de vez en cuando. La luz se enciende y se apaga con normalidad, pero el portalámparas queda con tensión aunque esté apagado, lo que es peligroso al cambiar una bombilla. Si lo detectas, hay que corregirlo.
Apretar el borne sobre el aislante. No es un error de esquema pero arruina cualquier montaje correcto: el contacto queda flojo, se calienta y acaba dando fallos intermitentes, como explicamos en por qué se calienta un interruptor.
Cuándo llamar a un instalador autorizado
Sustituir un mecanismo por otro igual es mantenimiento y lo puedes hacer tú con las precauciones descritas. Ahora bien, si el esquema que levantas revela que falta un hilo, que el neutro está cortado por el mecanismo, que hay empalmes fuera de caja o que la sección es inferior a 1,5 mm² en alumbrado, la instalación necesita intervención de verdad. Modificar el trazado de la instalación fija —añadir circuitos, cambiar secciones, llevar neutro nuevo a una caja— exige en España instalador autorizado. También si el cuadro no tiene diferencial de 30 mA protegiendo el circuito de alumbrado: eso se arregla antes que ninguna otra cosa.
Preguntas frecuentes
¿Qué color tienen los hilos conmutados o viajeros?
No hay un color obligatorio. Lo habitual en instalaciones modernas es negro y gris, o marrón y negro, pero es una costumbre, no una norma. Solo fase (marrón o negro), neutro (azul) y tierra (amarillo-verde) tienen color reglado. Identifica siempre por continuidad.
¿Puedo saber cuál es el común sin desconectar los cables?
Con tensión y buscapolos, en el conmutador donde entra la fase el común es el único hilo que siempre marca tensión independientemente de la posición de las teclas. Pero es una comprobación con el circuito vivo y solo tiene sentido hacerla con comprobador bipolar y muchísimo cuidado. Con el circuito muerto y el polímetro es más seguro y más fiable.
¿Por qué mi conmutada enciende con las dos teclas arriba y también con las dos abajo?
Es el comportamiento normal del circuito. La luz se enciende cuando ambos conmutadores apuntan al mismo hilo viajero, y eso ocurre en dos de las cuatro combinaciones posibles. Si te molesta la falta de coherencia visual, intercambia entre sí los dos viajeros en uno de los mecanismos: cambiará qué combinaciones encienden, pero la tecla seguirá sin tener posición fija.
¿Sirve el mismo esquema para un conmutador WiFi?
No directamente. Un mecanismo conectado necesita alimentación permanente, es decir, fase y neutro en su caja, y en una conmutada clásica el neutro no está. Las soluciones pasan por micromódulos o por vincular dos mecanismos por software; están en la página del conmutador WiFi.