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Magnetotérmico o diferencial: dos aparatos que no compiten

La pregunta está mal planteada desde el principio, y merece la pena decirlo antes de la tabla: no hay que elegir. Un cuadro correcto lleva los dos, porque vigilan fenómenos distintos y ninguno cubre el trabajo del otro. La confusión viene de que ambos son cajas blancas con una palanca que se montan en el mismo carril y que «saltan». Ahí acaba el parecido.

La forma más rápida de fijar la idea: el magnetotérmico protege al cable y al aparato; el diferencial te protege a ti.

Frente a frente

 Magnetotérmico (PIA)Diferencial (ID)
Qué detectaExceso de corriente en el circuitoCorriente que no vuelve por el neutro
Qué protegeEl cable, la instalación y los aparatosA las personas frente a electrocución
UmbralSu calibre: 10, 16, 20, 25, 32, 40 ASu sensibilidad: 30 o 300 mA
MecanismoBimetal (térmico) y bobina (magnético)Toroidal con suma vectorial de corrientes
Ancho típico1 módulo (bipolar, 2)2 módulos (tetrapolar, 4)

Cómo actúa un magnetotérmico

Tiene dos disparadores independientes dentro de la misma carcasa. El térmico es una lámina bimetálica que se curva al calentarse por el paso de corriente; actúa ante sobrecargas moderadas y sostenidas, con un retardo que va de decenas de segundos a varios minutos según cuánto se supere el calibre. Es lo que salta cuando conectas el horno, la vitro y el termo a la vez.

El magnético es una bobina que, ante una corriente muy alta, genera un campo capaz de accionar el mecanismo en pocos milisegundos. Es la respuesta al cortocircuito. La relación entre el calibre y la corriente a la que actúa el magnético define la curva: la curva C dispara entre 5 y 10 veces el nominal, la B entre 3 y 5, la D entre 10 y 20.

La lógica de fondo: el magnetotérmico existe porque el cable de 1,5 mm² de tu circuito de alumbrado admite unos 10 A y el de 2,5 mm² unos 16 A. Superarlo de forma sostenida calienta el aislamiento hasta degradarlo. El PIA corta antes de llegar ahí, y por eso su calibre siempre se elige en función de la sección de cable, nunca de lo que quieras enchufar.

Cómo actúa un diferencial

No mide cuánta corriente pasa, sino si cuadra la cuenta. Fase y neutro atraviesan un núcleo toroidal en sentidos opuestos; si la corriente de ida y la de vuelta son iguales, los campos se anulan y el flujo neto es cero. Cuando parte de la corriente se escapa a tierra —por un aislamiento degradado, por humedad o a través de una persona—, aparece un flujo residual que induce una señal en un bobinado secundario y libera el mecanismo de disparo.

Su umbral es 30 mA en protección de personas: 0,03 A, tres milésimas de lo que hace saltar a un PIA de 10 A. Y su velocidad ronda los 30-40 ms ante un defecto franco, tiempo suficiente para que el corazón no llegue a fibrilar. La página del interruptor diferencial desarrolla el mecanismo con detalle.

Cuatro diferencias que explican por qué no se sustituyen

1. Órdenes de magnitud incompatibles. Una persona en contacto con una fase deriva a tierra del orden de 100-200 mA. Para un magnetotérmico de 16 A eso es ruido: no llega ni al 2 % de su calibre. Nunca disparará. El diferencial, en cambio, ve esos 150 mA como cinco veces su umbral y corta en su tiempo más rápido.

2. Caminos de corriente distintos. El magnetotérmico solo sabe cuánta corriente pasa por él. Si una fuga a tierra ocurre después del PIA, la corriente sigue pasando por el PIA y este no percibe anomalía. El diferencial es el único que compara ida y vuelta.

3. El diferencial ignora las sobrecargas. Si por un diferencial de 40 A circulan 60 A, no dispara: se calienta. La cuenta entre fase y neutro sigue cuadrando perfectamente. Es la razón de que su intensidad nominal deba coordinarse con un magnetotérmico igual o menor aguas arriba, como explicamos en la página del diferencial de 40 A.

4. El magnetotérmico no protege contra el incendio por fuga. Una derivación de 250 mA en una pared húmeda disipa unos 50 W de forma continua y puede acabar en fuego. Para el PIA no existe. Ese es el terreno del diferencial de 300 mA.

Diferenciales de 30 mA para la protección de personas, en 25, 40 y 63 A y en clase AC o A según las cargas del circuito.

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Qué pasa si falta uno de los dos

Instalación con magnetotérmicos pero sin diferencial. Es lo que había en muchas viviendas antes de los años ochenta. Los cables están protegidos, los cortocircuitos se cortan y nada se incendia por sobrecarga. Pero si alguien toca un conductor activo, o si una lavadora deriva a la carcasa metálica, no hay ningún elemento que corte. La instalación funciona con normalidad hasta el día del accidente. Es la carencia más grave que puede tener un cuadro.

Instalación con diferencial pero sin magnetotérmicos. Escenario raro, pero se ve en cuadros improvisados de obra o de caseta. Las personas quedan protegidas frente a derivaciones, pero nada limita la corriente del circuito: una sobrecarga sostenida cocerá el aislamiento del cable dentro de la pared y un cortocircuito solo lo cortará el fusible de la compañía, si llega. Además, el propio diferencial acabará dañado por corrientes que exceden su nominal.

Instalación con los dos mal coordinados. El caso silencioso: diferencial de 25 A bajo un IGA de 40 A, o un PIA de 20 A alimentando un circuito de 1,5 mm². Todo parece normal hasta que hay un incidente y ninguna de las dos protecciones actúa en su margen.

Cómo se ordenan en el cuadro

De arriba abajo y de izquierda a derecha: primero el IGA, que corta toda la vivienda y protege la derivación individual; después el diferencial (o los diferenciales, si se reparten los circuitos); y colgando de cada diferencial, los magnetotérmicos de cada circuito conectados por un peine.

Ese orden importa. El diferencial aguas arriba de los PIA hace que un solo aparato cubra varios circuitos, que es lo que abarata la instalación. El precio a pagar es que una fuga en la lavadora deja sin luz toda la casa, y por eso en electrificación elevada se montan dos diferenciales repartiendo circuitos. Está detallado en la guía del cuadro eléctrico de vivienda.

Existe también el aparato combinado, que integra ambas funciones en dos módulos y da protección diferencial individual a un circuito. Cuesta más por circuito pero aísla los fallos: útil para el termo, el garaje o el congelador.

Magnetotérmicos de curva C en los calibres habituales de vivienda, para acompañar al diferencial en cada circuito.

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Cómo saber cuál ha saltado

Mira el cuadro. El diferencial es el módulo ancho con un botón pequeño marcado con una T; los magnetotérmicos son estrechos, llevan impreso su calibre (C16, C10, C25) y no tienen botón de test. Si ha caído el ancho, tienes una fuga a tierra. Si ha caído uno estrecho, tienes sobrecarga o cortocircuito en ese circuito concreto. Esa lectura de tres segundos orienta todo el diagnóstico: el método completo está en por qué salta el diferencial.

Antes de abrir la tapa del cuadro para revisar cualquier conexión, corta el IGA y verifica la ausencia de tensión con un comprobador bipolar. Y recuerda que modificar la instalación fija en España corresponde a un instalador autorizado.

Veredicto

No hay ganador porque no hay competición. Si tuvieras que quedarte con uno —cosa que ninguna instalación legal permite— el diferencial es el que evita muertes y el magnetotérmico el que evita incendios y averías. Los dos son obligatorios en una vivienda española conforme al REBT, y el dinero bien invertido está en subir la calidad de ambos, no en elegir entre ellos.

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