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Magnetotérmico trifásico: cuándo hacen falta tres o cuatro polos

En un cuadro trifásico la tensión deja de ser un número cómodo. Entre cualquier fase y el neutro sigue habiendo 230 V, pero entre dos fases hay 400 V, y esa diferencia lo cambia todo: el arco que se forma al abrir un contacto bajo carga es mucho más energético, y un automático pensado para 230 V no está en condiciones de apagarlo. Ese es el motivo de fondo por el que existe una familia entera de magnetotérmicos multipolares y por el que no se pueden improvisar con dos unipolares atados con una brida.

El aparato trifásico es, en esencia, el mismo mecanismo que el monofásico repetido tres o cuatro veces dentro de una carcasa de 3 o 4 módulos, con una barra interna que une todos los mecanismos de disparo. Esa barra es la pieza clave: cuando una sola fase detecta sobrecarga o cortocircuito, se abren todas a la vez. Si se abriese solo una, un motor trifásico se quedaría alimentado por dos fases —lo que se llama marcha en monofásico— y se quemaría en minutos.

3P o 4P: la decisión que más se falla

El 3P tiene tres polos, uno por fase, y no toca el neutro. Se usa cuando la carga es equilibrada y no necesita neutro: motores, bombas, compresores, hornos industriales. Ocupa 3 módulos.

El 4P añade un cuarto polo para el neutro y ocupa 4 módulos. Es lo que corresponde cuando aguas abajo hay cargas monofásicas repartidas entre las tres fases —el caso típico de un cuadro de vivienda trifásica o de un local— porque el neutro transporta el desequilibrio y conviene poder aislarlo. Existen 4P con el neutro protegido y 4P con neutro seccionado sin protección, señalizados en el frontal igual que en los formatos monofásicos.

El error habitual consiste en montar un 3P a la cabecera de un cuadro que después reparte circuitos monofásicos: al bajar la palanca, el neutro sigue vivo y quien trabaje aguas abajo se lleva una sorpresa. Si el cuadro reparte fase-neutro, el general debe ser 4P.

FormatoMódulosTensión de empleoUso típico
3P3400 V entre fasesMotores, bombas, compresores
3P+N (4P)4400/230 VCabecera de cuadro con cargas monofásicas
2P2230/400 VCarga entre dos fases sin neutro

En una vivienda española, esto es la excepción

El suministro doméstico normal en España es monofásico a 230 V. Te vas a encontrar trifásica en tres situaciones: pisos antiguos de ciudades donde la compañía repartió tres fases en su día y nunca se cambió, chalets con potencia contratada alta —bomba de calor, piscina, cargador de coche eléctrico trifásico—, y locales, talleres o naves. Si tu cuadro tiene un general con tres o cuatro palancas unidas y ves cables negro, marrón y gris además del azul, tienes trifásica.

Que sea trifásica no significa que todos los automáticos deban serlo. Lo normal es un general 4P, uno o varios diferenciales trifásicos y, colgando de ellos, magnetotérmicos monofásicos repartiendo los circuitos entre las tres fases para equilibrar la carga. Solo lo que de verdad funciona a 400 V —una cocina industrial, un motor, un cargador trifásico— lleva un automático tripolar propio.

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Equilibrar fases: el trabajo invisible

La ventaja real de la trifásica doméstica es que reparte. Con 9,2 kW contratados en monofásico, el conductor de acometida carga 40 A; con la misma potencia en trifásica, cada fase lleva algo más de 13 A. Pero eso solo se cumple si el reparto está bien hecho. Si el instalador colgó la cocina, el horno y el termo de la misma fase, esa fase trabaja al límite mientras las otras dos van vacías, y el general saltará antes de que llegues a consumir lo contratado.

Equilibrar consiste en sumar las potencias previsibles de cada circuito y repartirlas por fases hasta que las tres queden parecidas, teniendo en cuenta la simultaneidad real: la lavadora y el horno rara vez arrancan a la vez, pero el aire acondicionado y la placa de inducción en agosto, sí. Es una tarea de instalador y merece la pena pedirla explícitamente cuando se reforma un cuadro.

Precauciones antes de tocar nada

En trifásica, cortar el general no siempre deja el cuadro muerto: la entrada de la compañía, el ICP y las barras de acometida siguen con tensión, y ahí hay 400 V entre bornes contiguos. Corta el interruptor general, verifica ausencia de tensión fase a fase y fase a neutro con un comprobador bipolar, y no des por bueno un buscapolos de destornillador. Cualquier intervención en un cuadro trifásico entra de lleno en el terreno del instalador autorizado, y en locales exige además memoria o proyecto según potencia.

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Preguntas frecuentes

¿Puedo usar tres magnetotérmicos monofásicos en lugar de uno trifásico?

No. Aunque los unas con una barra de acoplamiento, no están diseñados ni ensayados para cortar 400 V entre fases, y el fallo de una sola fase dejaría el motor girando con dos, que es la forma más rápida de quemarlo.

¿Cuánto cuesta un magnetotérmico trifásico?

Un 3P de marca conocida y 6 kA se mueve normalmente en la franja de 30-60 € según intensidad; los 4P y los de 10 kA suben desde ahí. Los fabricantes asiáticos como Chint bajan el precio de forma apreciable manteniendo certificación.

¿Se puede pasar de trifásica a monofásica en casa?

Sí, es un cambio de las condiciones del suministro que se solicita a la comercializadora y ejecuta la distribuidora, con boletín nuevo del instalador. Suele interesar cuando ya no hay cargas a 400 V, porque simplifica el cuadro y abarata el material.

¿Qué diferencial va con un magnetotérmico trifásico?

Uno tetrapolar de la misma intensidad nominal o superior, con sensibilidad de 30 mA para circuitos accesibles a personas. Su relación con los automáticos está explicada en la comparativa de magnetotérmico y diferencial.

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