Tipos de interruptores: la clasificación completa
En una ferretería te van a preguntar tres cosas antes de venderte nada: cuántos puntos de luz gobierna, desde cuántos sitios quieres encender y si va empotrado o en superficie. Con esas tres respuestas se acota el 90 % del catálogo. El problema es que la palabra «interruptor» abarca desde una tecla de 4 € hasta un magnetotérmico de cuadro, y mezclar categorías es lo que hace que la gente compre el mecanismo equivocado.
Esta página ordena el asunto en cuatro ejes independientes: qué hace el aparato (función), cómo lo accionas, cómo se monta y si su misión es proteger en lugar de mandar. Un mismo mecanismo se clasifica simultáneamente en los cuatro: un conmutador táctil de empotrar sin protección es perfectamente coherente.
Por función: qué hace el mecanismo con el circuito
Interruptor simple. Dos bornes, una vía, un punto de mando. Abre y cierra un circuito y se queda donde lo dejas. Es el mecanismo más vendido de España y el que llevan el 80 % de las habitaciones. En los esquemas aparece como 1P o «unipolar».
Interruptor doble. Dos interruptores independientes en el espacio de un módulo, alimentados por un puente interno o externo entre sus bornes de entrada. Gobierna dos puntos de luz distintos desde la misma caja: típico del salón con lámpara central y aplique, o del baño con luz general y espejo. El triple hace lo mismo con tres.
Conmutador. Tres bornes: un común y dos salidas. No abre ni cierra, desvía. Con dos conmutadores enfrentados enciendes y apagas desde dos puntos, que es el montaje del pasillo y de la escalera. Coloquialmente muchos lo llaman «interruptor de escalera».
Conmutador de cruce. Cuatro bornes. Se intercala entre dos conmutadores y cruza los dos hilos conmutados. Cada cruce que añadas suma un punto de mando más: tres, cuatro, los que quieras.
Pulsador. Solo cierra mientras lo mantienes apretado. No sirve para mandar una luz directamente, sino para dar una orden a otro aparato: un timbre, un abrepuertas, un minutero de escalera o un telerruptor, que es un relé de enclavamiento que cambia de estado con cada impulso y permite mandar una luz desde diez sitios con dos hilos.
Regulador o dimmer. No corta: recorta la onda. Un triac o un MOSFET dejan pasar solo una parte de cada semiciclo de los 50 Hz, con lo que la lámpara recibe menos energía. Con LED hay que mirar si el dimmer es de corte de fase ascendente o descendente, porque de ahí viene casi todo el parpadeo.
Por accionamiento: cómo le das la orden
Basculante o de tecla. El clásico. Una tecla ancha que pivota sobre un eje y arrastra un muelle de acumulación. Es el más fiable, el más barato y el que mejor envejece.
De palanca. Estética industrial o retro. Funcionalmente idéntico al basculante, con la palanca sobresaliendo de la placa.
Táctil. Un sensor capacitivo detecta el dedo y una electrónica manda el relé o el triac. Necesita alimentación permanente, así que exige neutro en la caja o un circuito de robo de corriente. Casi todos los interruptores táctiles del mercado son ya inteligentes.
De cordón o tirador. Obligatorio en algunos montajes de baño en normativas antiguas, porque el usuario no toca ninguna pieza metálica. Sigue vendiéndose para lámparas y cabeceros: es el interruptor de cordón.
De paso, de pie y de mano. Se intercalan en el propio cable de una lámpara sin tocar la instalación fija. El interruptor de pie es el pedal que llevan las lámparas de salón.
Automático. Nadie lo acciona: lo hace un sensor. Un interruptor con detector de movimiento o un sensor crepuscular cierran el circuito cuando detectan presencia o cuando cae la luz ambiente.
Remoto. Radiofrecuencia, WiFi, Zigbee o Bluetooth. El mando físico sigue existiendo, pero se le suma una orden por red. Toda esa familia está en el hub de interruptores inteligentes.
Por montaje: dónde y cómo se sujeta
De empotrar. El mecanismo se aloja en una caja universal embutida en la pared, de 60 mm de diámetro y entre 40 y 50 mm de fondo. Es el estándar en obra nueva y reforma.
De superficie. La caja va atornillada sobre el paramento y el cable llega por canaleta o tubo visto. Solución para garajes, trasteros, casetas y para añadir un punto sin picar pared.
Estanco. Con junta perimetral, prensaestopas y tapa. El grado IP44 o IP55 es lo que separa un mecanismo apto para una terraza de uno que se llenará de humedad en el primer invierno.
De carril DIN. Vive dentro del cuadro, sobre el raíl de 35 mm, y ocupa múltiplos de 17,5 mm de ancho. Ahí van las protecciones y también los interruptores horarios y los telerruptores.
Empotrado en el mueble o el suelo. Cajas de suelo y torretas retráctiles, más frecuentes en oficina que en vivienda.
Por protección: los que abren solos
Aquí cambia la naturaleza del aparato. Estos no son mandos: son dispositivos de seguridad que abren el circuito sin que nadie los toque.
Magnetotérmico o PIA. Dos disparos en un mismo aparato: el térmico (bimetal) actúa ante sobrecargas mantenidas, con tiempos de minutos; el magnético (bobina) actúa ante cortocircuitos en milisegundos. Se elige por intensidad nominal (10, 16, 20, 25, 32, 40 A) y por curva de disparo.
Diferencial. Compara la corriente que entra con la que sale. Si difieren más de su sensibilidad —30 mA en los circuitos de vivienda—, corta. Protege a las personas, no a los cables.
IGA. El interruptor general automático, cabecera de la vivienda, típicamente de 25, 32 o 40 A. Es el que cortas antes de tocar nada.
La tabla resume las diferencias que más se confunden:
| Aparato | Bornes | Quién lo acciona | Para qué sirve |
|---|---|---|---|
| Interruptor simple | 2 | El usuario | Encender y apagar desde un punto |
| Conmutador | 3 | El usuario | Mandar desde dos puntos |
| Cruce | 4 | El usuario | Añadir puntos intermedios |
| Pulsador | 2 | El usuario, momentáneamente | Dar un impulso a otro aparato |
| Magnetotérmico | 2 o 4 | El propio defecto | Proteger cable e instalación |
Variantes que cruzan todas las categorías
Hay opciones que se añaden a casi cualquier mecanismo. El piloto luminoso puede ser de localización (se ilumina con la luz apagada, para encontrar el interruptor a oscuras) o de señalización (se ilumina con la luz encendida, útil para el trastero cuya lámpara no ves). El combinado interruptor más base de enchufe resuelve la caja doble donde hacen falta las dos cosas. Y las versiones con tecla ancha, con marco de aluminio o con acabado en negro mate son puramente estéticas: por dentro son el mismo mecanismo.
Packs de mecanismos surtidos para reformar una vivienda entera: interruptores, conmutadores y bases con sus marcos, más baratos que comprando pieza a pieza.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoCómo elegir sin equivocarte
- Cuenta primero los puntos de mando
Un punto, interruptor. Dos puntos, dos conmutadores. Tres o más, dos conmutadores y tantos cruces como puntos intermedios. Si ya hay cableado antiguo, el número de hilos que llega a la caja te dice qué se montó en su día.
- Cuenta después las lámparas
Dos circuitos de luz independientes en la misma caja piden un doble, no dos simples: no cabrían. Un doble ocupa un módulo y lleva el puente de fase resuelto.
- Mira el fondo de caja disponible
Si algún día vas a meter un micromódulo detrás, necesitas 15-20 mm libres. Las cajas de 40 mm con mucha regleta dentro se quedan cortas.
- Decide la serie antes que el mecanismo
Cambiar de serie a mitad de reforma significa marcos incompatibles. Elige gama y color al principio y compra todo del mismo catálogo.
- Reserva el estanco para donde toca
IP44 en baño fuera de volúmenes de protección y en terraza cubierta; IP55 en exterior expuesto o garaje que se baldea.
Conmutadores y cruces sueltos si lo que necesitas es montar o reparar una conmutada de dos o tres puntos.
Ver precio en AmazonEnlace de afiliadoPreguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia real entre interruptor y conmutador?
El número de bornes y lo que hacen con la corriente. El interruptor tiene dos bornes y abre o cierra el paso. El conmutador tiene tres —un común y dos salidas— y siempre está cerrado hacia una de las dos, desviando la corriente. Por eso hacen falta dos conmutadores para gobernar una luz desde dos sitios.
¿Puedo usar un conmutador como interruptor simple?
Sí. Conectas la fase al borne común y el retorno a una de las dos salidas; la otra queda libre. Funciona perfectamente y muchos electricistas montan solo conmutadores para no llevar dos referencias en la furgoneta. Al revés no se puede: un interruptor no tiene el tercer borne.
¿Un interruptor de 10 A vale para todo en casa?
Para iluminación, sí y de sobra. Para gobernar tomas de corriente, cargas con motor o circuitos con varios receptores, sube a 16 A. La diferencia de precio es mínima frente al riesgo de tener un contacto trabajando al límite.
¿Los interruptores inteligentes son un tipo aparte?
No: son cualquiera de los anteriores con electrónica añadida. Un interruptor WiFi sigue siendo unipolar y sigue cortando la fase; lo que cambia es que además tiene un relé gobernado por radio y necesita alimentación permanente, y por eso pide neutro en la caja.